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8 mezquitas en Rabat

Mezquitas en Rabat
Mausoleo de Mohamed V
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El sultán, Yaqub al-Mansur, en el siglo XII, quería construir la mezquita más grande del mundo, pero tras su muerte, el proyecto se abandonó. Actualmente el aspecto de la mezquita es el de este bosque de columnas en la que sobresale la gran torre, hermana de la Giralda de Sevilla y de la torre de la mezquita Kutubyya de Marrakech. También es esta explanada, está el mausoleo de Mohamed V, donde también está enterrado Hassan II, el padre del actual rey.
1 actividad
Mezquitas en Rabat
Mezquita As Souna
Jamaa Es Souna está al final de la avenida Mohamed V, cerca del palacio real. La construyó la dinastía de los Alaouitas en el siglo XVIII. Su minarete estaba entonces construido en la parte norte de la mezquita, luego lo desarmaron y lo volvieron a construir, piedra por piedra e igual al antiguo, en la parte sur de la mezquita. La razón por eso es que el rey Hassan II quería tener al minarete en la perspectiva de la avenida Mohamed V. Al lado está el liceo Moulay Youssef, donde muchos de los intelectuales del país han estudiado, y también la princesa Lalla Salma, ahora esposa del rey Mohamed VI. La mezquita no se puede visitar si no eres musulmán.
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Mezquita Moulay Slimane
En la rue Souika existen dos mezquitas, la Gran Mezquita y otra conocida como Mezquita Moulay Slimane. Esta pequeña mezquita contiene un sencillo aunque bonito minarete de color blanco con franjas de color marrón y una puerta de entrada en la misma calle principal. Habitualmente este templo musulmán suele pasar desapercibido para la mayor parte de viajeros que llegan hasta aquí embaucados por la preciosidad y modernidad de las tiendas de este zoco tan diferente.
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Mosquée Moulay Mekki
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Espectacular
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Mezquitas de Salé
Salé es un pueblo muy tradicional comparado con la capital Rabat, del otro lado del río Bou Regreg. Sus mezquitas son aún un lugar de convivencia, además de ser lugares de culto. En frente encuentras a las mujeres que te venden artículos religiosos, pero también lo necesario para lavarte antes de ir a rezar, y los mendigos, los niños jugando... Los hombres pueden pasar un día entero a dentro, rezando y también charlando de los asuntos del pueblo. Hay una parte detrás reservada para las mujeres. Pero en general rezan en casa, no suelen salir mucho. Cuando es día de fiesta, colocan alfombras fuera, debajo de unos árboles, para poder recibir a todos los fieles. Las mezquitas no están abiertas a los no musulmanes. La gran mezquita de Salé tiene un patio preciosamente decorado, por los mejores artesanos de la época de su construcción. Entonces Salé era una ciudad más importante que Rabat, fueron los franceses quienes decidieron en el siglo XX hacer de Rabat la capital del país.
Mezquitas en Rabat
Mezquita exterior
Aquél día había una gran fiesta religiosa (un moussem como le dicen) en Salé. Entonces para poder lograr que todos los fieles quepan para rezar, colocan en las calles estas alfombras, y ahí se meten. Si ves algunos señores mayores sentados ahí durante horas, no creas que es un lugar de descanso para todos. Igual si eres mujer, es mejor que no pases en frente para no crear una distracción mientras están rezando. Normalmente hay guardianes alrededor que te impedirán pasar de todos modos. Hay altavoces para que puedan escuchar lo que dice el imam a dentro de la mezquita, y las alfombras ya están orientadas hacia la Meca. Es un hecho bastante común en Marruecos y en los demás países musulmanes, donde no hay mezquitas, o cuando son demasiada pequeñas para acoger a todos, se usa la calle como lugar de culto.
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Mezquita de Chellah
En el interior de las ruinas de la antigua ciudad de Chellah nos encontramos con la Mezquita de Chellah. Un edificio que en la actualidad se encuentra en desuso pero que a pesar de ello conserva muchos elementos y estructura de la antigüedad. Entrando por la puerta principal de la que todavía se conserva la fachada nos dirigimos a la sala de rezo repleta de columnas en pie y bastante bien conservadas. Y detrás de esta sala aparece el minarete en todo su esplendor del que se conservan todavía todos los azulejos y gran parte de la yesería.